"I Concurso Wikanda: Misterios, Enigmas y Leyendas de Andalucía"

Gonzalo Queipo de Llano

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Gonzalo Queipo de Llano y Sierra (Tordesillas (Valladolid), 5 de febrero de 1875 - Sevilla, 9 de marzo de 1951) , marqués de Queipo de Llano, fue un general español del arma de Caballería , y uno de los cuatro caudillos principales del golpe militar contra el gobierno de la II República española, cuyo fracaso parcial dió lugar a la Guerra Civil (1936-1939). Su paso circunstancial por la ciudad de Sevilla dejó durante muchos años una huella imborrable en el acervo vital, tradiciones y religiosidad de la gente andaluza .

Vida

Primeros años

Gonzalo fue el quinto hijo del juez municipal de Tordesillas y de Mercedes Sierra y Vázquez de Novoa . Segun costumbre de la época realizó los estudios secundarios en el seminario diocesano local ingresando a los 18 años en la Academia de Caballería de Valladolid [1], donde recibió una formación militar poco técnica aunque cimentada en los tradicionales principios del amor a la Patria, obediencia al mando, culto al honor, lealtad, valor frente al enemigo y disciplina ante todo. Gonzalo «tenía raza» [2] y así finalizó su formación en la Academia (1893-96) egresando como segundo teniente siendo destinado a la guerra colonial de Cuba. Allí obtuvo cinco cruces por méritos de guerra, ascendiendo hasta capitán[3] . Regresó a España precipitadamente "con lo puesto"[4], y en 1901 contrajo matrimonio con Genoveva Martí Tovar, hija del presidente de la Audiencia de Valladolid [5].

Para comprender una biografía militar hay que tener en cuenta que el oficial que ingresa en el Ejército es un funcionario del Estado sujeto a reglas burocráticas comunes: sueldo con incentivos, escalafón e historial reflejado en hoja se servicio. La única posibilidad de promoción para muchos oficiales sin patrimonio era ir voluntarios a la Guerra de Marruecos, donde el sueldo era más alto en todos los grados [6], y donde se concedían generosamente los ascensos por méritos de guerra.


" En la confusión político-militar que fueron las guerras coloniales, se había reintroducido en 1910 por el ministro de la Guerra de turno, general Luque, la ley de ascensos por méritos de guerra. Una práctica nefasta, contra toda lógica militar sensata. Los ascensos y medallas pensionadas solían concederse para recompensar un mal entendido heroísmo, que se medía en función del número de heridas recibidas, y no de los resultados militares reales, desconsiderando las pérdidas de vidas humanas sacrificadas en ataques a pecho descubierto. Un sistema de valoración de méritos que proporcionó, mayoritariamente, ascensos y recompensas a los oficiales de Infantería y Caballería, supervivientes de algunos disparatados ataques, en detrimento de otros militares, tales como los artilleros y los médicos, o los destinados en servicios complementarios, sin cuyo concurso la guerra no podía ser llevada a cabo con éxito [7] ."



El espigado capitán Queipo de Llano (uno de los oficiales más altos del ejército en aquellos años) pronto aparece en 1909 en una expedición a Melilla con el Regimiento de Lanceros de la Reina [8]. En 1910 es sorprendido por la policía cuando se disponía a batirse en duelo con un periodista [9] . En el mismo año es encerrado en la prisión militar del Castillo de Santa Catalina (Cádiz) por haberse significado en una manifestación de oficiales en Madrid ante el periódico La Correspondencia Militar [10]. Vuelto a Marruecos, pronto alcanzó el grado de coronel [11] Apareció de nuevo en la prensa como partícipe en el duelo entre el general José Sanjurjo y el coronel José Riquelme, en calidad de padrino del primero[12]. En 1923 fue ascendido a general de brigada siendo destinado a la segunda jefatura de la zona de Ceuta[13] .

Espíritu conspirativo

Según el diccionario de la R.A.E. conspirar es, dicho de varias personas: unirse contra su superior o soberano .

I La Monarquía: los años africanistas

A pesar de su formación militar, Queipo tenía una teoría recíproca y personalista, que no institucional, de la lealtad: "sólo debo lealtad a la persona que me es leal" [14]. Proclamada la Dictadura del general Miguel Primo de Rivera, Queipo de Llano tuvo roces continuos con el dictador, cinco años mayor que él y que había sido buen amigo suyo. Fundó en Ceuta en 1924 una publicación política llamada La Revista de las Tropas Coloniales[15]. Por desavenencias con su superior, el general Manuel Montero Navarro, fue expedientado y luego destinado como segundo jefe al Gobierno Militar de Cádiz [16]. Al mes siguiente regresó a Marruecos (30 de agosto de 1924), de nuevo como segundo jefe de la zona de Ceuta. Decidido a acabar con la guerra el Dictador se nombró a sí mismo Alto Comisario y General en Jefe del Ejército para dirigir de forma personal y directa su proyectada estrategia. En ese mes de septiembre Queipo participó activamente con su columna en numerosas y sonadas acciones, como las batallas de Beni-Selat y Zinat[17]. Experto en arriesgadas cargas de caballería, fue sumariado y arrestado dos meses en Ferrol[18], por una presunta negligencia en la protección de la columna del general José Riquelme y López Bayo[19]. Ya en la Península, el resentido general [20] fue destituido como gobernador militar de Córdoba por haber afirmado públicamente que las letras UP, tanto podían significar Unión Patriótica, el partido del régimen, como "Urinario Público". En ese año se produjo el intento de derrocamiento de la dictadura conocido como la Sanjuanada de 1926. El 17 de mayo de 1928 la junta clasificadora del Ejército, controlada por Primo de Rivera, decidió pasar a Queipo a la reserva[21], por "indisciplinado, díscolo y difícil de ser mandado", por lo que no podía ascender. En una de sus destituciones tuvo que ayudarse económicamente fabricando jabón casero y vendiéndolo personalmente por los comercios de Madrid[22].

II Caída de la Dictadura

Caído Primo de Rivera y durante el mandato del general Dámaso Berenguer comenzaron los intentos de derrocar a la Monarquía, siendo Director General de Seguridad el general Emilio Mola . Fracasada la sublevación de Jaca por precipitación, el 15 de diciembre de 1930 Queipo (en la reserva) se implicó como codirector en el "putsch" pro-republicano del aeródromo de Cuatro Vientos (Madrid)[23][24]. En esta acción, llevada a cabo junto con Ramón Franco, pistola en mano se hizo con la estación de radio y difundió la falsa noticia de que se había instaurado la República en toda España: «Sublevada guarnición Madrid. Proclamada República. Toque diana». Fracasó personalmente en la toma de El Campamento y la asonada fue sofocada fácilmente por el general Orgaz, que rodeó el aeródromo y aprisionó al personal sublevado. Huyeron en tres aviones en a Portugal no sin antes arrojar unas octavillas sobre Madrid. En Lisboa solicitó pasaportes para Francia, Bélgica y Holanda [25] refugiándose en Francia, donde trabó conocimiento con Indalecio Prieto [26], así como con Marcelino Domingo y otros republicanos españoles. Vivía en precario en el hotel Malesherbes de Paris y un día explicó su doctrina recaudatoria a los otros contertulios : "He pensado que si triunfara algún día la República y en premio a mis sufrimientos cada español me diera una peseta, nadie sufriría el menor perjuicio y yo sería millonario" [27].

Le fue incoado un proceso militar a los responsables del pronunciamiento de Cuatro Vientos [28], pero al encontrarse huido ante las requisitorias judiciales, el 25 de febrero de 1931 fue dado de baja en el Ejército por una Real Orden "por hallarse ausente de su destino más de dos meses" [29]. Sin embargo tal desatinada aventura convirtió a Queipo de Llano en un popular héroe republicano.

III la 2ª República

El exilio duró poco, pues el 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República Española. Regresó aclamado a España para ser rehabilitado inmediatamente por el Gobierno Provisional como Capitán General de Madrid [30] (más tarde 1ª División Orgánica), convirtiéndose en poco tiempo en uno de los militares fundamentales de la democracia [31], apoyando con aplomo como Inspector General del Ejército y como miembro del Consejo Superior de Guerra las reformas implantadas por Manuel Azaña[32][33], aunque el inteligente ministro de la Guerra se mostrara receloso de sus aptitudes [34]. Instalado con su familia en una residencia adecuada a su rango en la calle García de Paredes de Madrid, Queipo de Llano comenzó a sentir la República como cosa propia. Lo mismo aparecía en un desfile montando la yegua «Favorita», que había pertenecido al Rey [35], que utilizaba el automóvil blindado que había sido de Primo de Rivera para desplazarse. Se le acusa durante esta época de abusar de su privilegiada posición en el reparto de favores, lo que más tarde él mismo denigrara como "enchufismo" [36]. Ascendido a general de división, fue nombrado Jefe del Cuarto Militar del Presidente de la República Niceto Alcalá Zamora[37], con el que emparentó como consuegro [38], hasta el 9 de marzo de 1933 en que fue relevado del mismo tras conocerse una serie de injerencias políticas realizadas por el general con algunos parlamentarios [39] ."Reconozco —dijo el general— que he cometido una ligereza, y por eso me voy. He puesto mi cargo a disposición del presidente de la República" [40]. Curiosamente Queipo fue reemplazado por el general africanista Leopoldo Ruiz Trillo, que había dejado recuerdo en Sevilla por el cañoneo con 22 tiros de artillería, hasta la destrucción, de la taberna Cornelio (más tarde convertida en la basílica de la Macarena) , tras proclamar el estado de guerra en julio de 1931 .

Precisamente con la intención de mantenerlo alejado de la política se le nombró Director General de Carabineros[41], pero debido a la publicación de una carta reservada en el periódico Informaciones, en defensa del salario de sus subordinados, el Consejo de Ministros lo destituyó[42]. A partir de ese momento quedó relegado a un segundo plano, aunque un posterior gobierno de la derecha (que incluía a Lerroux y José María Gil Robles), le nombró Inspector General de Carabineros. El aura republicana de Queipo se iba extinguiendo lentamente.

IV El Golpe de Estado

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El enredo jerárquico de los generales

La muerte accidental del general Sanjurjo el 20 de julio dejó un peligroso vacío en la dirección militar de los rebeldes en el inicio de la Guerra Civil. Se suscitó un importante conflicto político y de mando entre los caudillos de la rebelión. Los generales Cabanellas y Queipo de Llano tenían más antigüedad que el general Franco . Varela y Mola eran de rango inferior. La Junta de Defensa Nacional parecía poco estable . A finales de septiembre de 1936 el general Queipo de Llano se vio forzado a intervenir en una reunión secreta en una finca ganadera próxima a Salamanca en la que, contra los propósitos iniciales de la Junta de Defensa y, naturalmente "seguros de interpretar el verdadero sentir nacional", varios militares decididos eligieron al general Franco[43] como Jefe del Gobierno del Estado (función suficientemente explícita en los sistemas democráticos de gobierno) que llevaba aparejada la de general en jefe de los ejércitos («generalísimo» en la hipérbole retórica fascista)[44]. A renglón seguido Franco dió un oscuro "golpe dentro del golpe" llegando más lejos que Hitler y Mussolini  : usando un truco legalista de su asesor Martínez Fuset[45] se autonombró Jefe del Estado (Caudillo) y subordinó bajo su mando de manera irreversible a todos los generales sublevados llevando en adelante la dirección militar y civil y dando paso al régimen totalitario (conocido más tarde como Movimiento Nacional) [46][47][48]. En su charla radiofónica Queipo dijo escuetamente de Franco :

"Se le ha conferido en honor de sus excepcionales condiciones el primer puesto para salvar a España de la canalla marxista" [49].

Jefe del Ejército del Sur

Edificio de Capitanía en la plaza de la Gavidia, cuartel general de Queipo de Llano en Sevilla (en la actualidad sede de la Consejería de Justicia y Administración Pública de la Junta de Andalucía) .

Una vez confirmado como general jefe del Ejército de Operaciones del Sur, Queipo de Llano siguió devengando haberes como Jefe de la II División Orgánica y como general Inspector del Cuerpo de Carabineros . Instaló el Gabinete civil de la segunda División en el palacio Yanduri, una vez abandonado por Franco, asumiendo los asuntos militares y los de la gobernanza. Se desenvolvió con aparente independencia durante toda la guerra, lo que le valió el sobrenombre de "virrey"[50] y una cierta antipatía por parte de Franco, ya jefe supremo, poco acostumbrado a que no se contara con él en todas las decisiones.

En los pueblos y ciudades que sus "soldaditos" (como gustaba llamar a sus hombres) iban conquistando, se aplicó por orden suya una feroz y coactiva rapacidad recaudatoria.

"Váis a ver ondear enseguida la bandera roja y gualda que debéis mantener siempre como colores indelebles en vuestro corazón, ofreciéndole sin vacilar vuestra vida y vuestro oro" [51] ."También recordaré que poseemos 43 sucursales del Banco de España, y ellos sólo 28" [52].

Mantenía abiertas a la vez varias colectas pro-ejército [53] y los nombres de los aportadores aparecían en la prensa. No bien detectaba la menor renuencia por "fatiga de los donantes" Queipo de Llano ordenaba una nueva colecta patriótica voluntaria .

En el territorio bajo su mando desarrolló el mismo sanguinario modus operandi que en los barrios sevillanos, por lo que durante muchos años ha sido recordado con espanto por el imaginario popular andaluz [54]. Utilizó para este trabajo fundamentalmente a la Guardia Civil, a los falangistas, carlistas, Policía Montada y otras fuerzas paramilitares derechistas [55].

Al igual que Mola en el norte [56] Queipo utilizó la radiodifusión [57] como medio de guerra psicológica. Son famosas sus arengas y charlas radiofónicas a través de los micrófonos de Unión Radio de Sevilla (EAJ 5 -dial 410,4 m. y 731 kc.), dirigida por el teniente coronel Antonio Fontán, en las que todos los días, generalmente a las diez de la noche, con el fin de amedrentar al enemigo y animar a los partidarios nacionalistas en zona republicana, en un lenguaje directo y generalmente chabacano, se burlaba de los dirigentes de la República y hacía alusiones a la virilidad de legionarios y regulares, con comentarios tales como:

"En San Fernando hay muchos familiares de tripulantes de la escuadra pirata que están en nuestro poder; nos servirán de rehenes y sus vidas responderán de los que mueran en San Sebastián" [58].

"La no menos célebre Pasionaria, que la ha tomado conmigo porque no se da cuenta de que admiro sinceramente, y no en broma, su ascenso desde criada de 30 reales a primera figura del régimen" [...] [59].

"Nuestros valientes Legionarios y Regulares han demostrado a los rojos cobardes lo que significa ser hombres de verdad. Y, a la vez, a sus mujeres. Esto es totalmente justificado porque estas comunistas y anarquistas predican el amor libre. Ahora por lo menos sabrán lo que son hombres de verdad y no milicianos maricones. No se van a librar por mucho que berreen y pataleen".

"Mañana vamos a tomar Peñaflor. Vayan las mujeres de los "rojos" preparando sus mantones de luto".

"Estamos decididos a aplicar la ley con firmeza inexorable: ¡Morón, Utrera, Puente Genil, Castro del Río, id preparando sepulturas! Yo os autorizo a matar como a un perro a cualquiera que se atreva a ejercer coacción ante vosotros; que si lo hiciereis así, quedaréis exentos de toda responsabilidad".

Durante dieciocho meses Queipo no dejó de hablar ni un sólo día. Más de quinientas charlas hicieron de él un maestro de la propaganda de guerra . Al contrario de otros militares menos explícitos, Queipo de Llano representó al terror con sus despiadadas consignas desde la radio, en las que anticipaba el asesinato de miles de personas, señalaba a las víctimas, y azuzaba a los asesinos. Estas charlas eran muy celebradas y seguidas con gran interés en la zona sublevada y su texto, una vez pulido [60], era publicado al día siguiente obligatoriamente por todos los periódicos [61].

Sus epítetos e insultos dedicados al adversario animaron el acervo coloquial de la gente de orden si bien, con el paso del tiempo y con el avance de la contienda se iban sofisticando los fonemas : "Hordas", "Indocumentados", "Salvajes", "Rojos", "Ratas", "Pandilla", "Facinerosos", "Barcos pirata","Hijos de la Pasionaria", "Lacayos", "Bolcheviques","Marxistas", "Turbas", "Canallas", "Energúmenos","Rojo-separatista", "Moscú", "Hebreo" [62], "Enchufista" , "Canallero" (por Largo Caballero) entre otros muchos. En este sentido, el poeta fascista sudafricano Roy Campbell en su poema "The flowering rifle" llegó a comparar a Queipo con Francisco de Quevedo[63]. En el lado republicano se le denigraba con su tópico más conocido, la bebida . Aunque era propio de la donosura del general sus frecuentes invitaciones a una copa, se cuenta que en aquellos años ya no probaba el vino por padecer una afección hepática [64].

¡Atención! Radio Sevilla.
Queipo de Llano es quien ladra,
Quien muge, quien gargajea,
¡Radio Sevilla,Señores!
Aquí un salvador de España.
¡Viva el vino, viva el vómito!
Esta noche tomo Málaga;
El lunes tomé Jerez;
El martes, Montilla y Cazalla (…)

Rafael Alberti . Choque, Organo del 10º Batallón del Regimiento de Infantería, nº 1, 14 de febrero de 1937.

Mantenido en retaguardia por Franco, en enero de 1937 dirigió las operaciones de la conquista de Málaga con la ayuda de tropas italianas fascistas mecanizadas al mando del general Mario Roatta, que concluyó con una de las mayores masacres de civiles de toda la guerra[65]. Queipo contempló el bombardeo a bordo del crucero "Canarias"[66].

"La toma de Málaga ha sido algo parecido a los juegos de los prestímanos. ¿Veis Málaga de este lado? ¿veis que está roja? Se echan unos polvos de la madre Celestina y… Málaga se ha vuelto blanca para siempre. Málaga no volverá a ser roja jamás" [67].
"A los tres cuartos de hora, un parte de nuestra aviación me comunicaba que grandes masas huían a todo correr hacia Motril. Para acompañarles en su huida y hacerles correr más aprisa, enviamos a nuestra aviación que bombardeó, incendiando algunos camiones" ….[68] .

Pero la implacable crueldad de Queipo se había vuelto contra él en lo tocante a su propia familia, que en parte había quedado aislada en Málaga. Como dijo Pemán, "el general que reía ante el micrófono mientras su corazón lloraba" [69]. Ignacio Suárez Somonte comparó a Queipo con Guzmán el Bueno [70]. También su hermana Rosario permaneció retenida en la cárcel Modelo de Madrid [71]. Como es natural, Queipo hizo todo lo posible para salvar a su familia que al fin fue felizmente liberada el 11 de agosto gracias al cónsul italiano en Málaga D. Tranquilo Bianchi [72]. Al efecto disponía de un adecuado surtido de rehenes[73] cuya vida conservaba ex profeso. Por ejemplo, tenía en la cárcel de Melilla a la familia (mujer y seis hijos) del general republicano José Miaja Menant, y todas las noches Queipo dejaba caer por la radio:

"...Miaja, tenemos a tu familia en nuestro poder y todos ellos pagarán con sus vidas en represalia por lo que tú hagas...", precisando que con su piel iban a hacer carteras o petacas [74].

Los historiadores no han logrado desentrañar el por qué Miaja no atacó Córdoba cuando lo tenía muy fácil. Al final de la guerra, Rosario Queipo de Llano pudo ser canjeada por el hijo de Largo Caballero, mantenido con ese propósito a expensas del general en la cárcel de Sevilla.

Gobernanza de Andalucía

Trasladó la Capitanía militar al edificio suntuoso de la Plaza de España, construído por Aníbal González para la Exposición Iberoamercana de 1929. El 2 de diciembre de 1937 se integró políticamente en la estructura ideológica del Movimiento Nacional jurando como "Consejero Nacional" de la Falange en undécimo lugar [75] . La autoridad de Queipo en Andalucía tras la conquista de Málaga no sólo había aumentado sino que se hacía más autónoma. Andalucía se convirtió casi en un feudo de Queipo de Llano que ejercía a su manera en todos los ministerios [76]: lo mismo prohibía el vuelo de palomas buchonas [77], que el luto en el vestir (..."¡Sevillanos, dejad el color negro !..." ) [78], que dictaba disposiciones comerciales, exigía gabelas [79], repartía casas baratas [80] o licencias de exportación a través de los puertos de Sevilla, Cádiz, Huelva y Algeciras, distribuía el trabajo forzado de sus prisioneros, extendía el cultivo del arroz (muy escaso al quedar Valencia en zona republicana) a las marismas del Guadalquivir e incluso construía viviendas sociales y poblados de colonización mediante la compra a precios simbólicos de tierras a aquellos terratenientes que, en algún modo, habían simpatizado con el régimen republicano.

He aquí lo que pensaba un bienpensante andaluz del general Queipo de Llano . Escribe Manuel Siurot :

"Yo tenía de Queipo de Llano un concepto completamente distinto de lo que es en realidad. Este hombre ha tenido muchos enemigos en la vida, y la malquerencia de los políticos ha desfigurado su limpia personalidad moral. Han dicho que era masón, y jamás se le ocurrió tal cosa; han propalado que era excesivamente divertido, y nunca salió de noche, a no ser con su familia. Han contado sus contactos con las orgías de Jorge (sic) , y la verdad es que no sabe de esto una palabra; han dicho, y aún lo pregonan las radios rojas, que tiene adoración por Baco, y la realidad limpia, escueta y terminante es que en esto como en todo es un modelo de perfecto ciudadano. El General no necesita en absoluto que nadie lo defienda, porque está él, gracias a Dios,muy por encima de todo eso; pero yo, que soy amigo de la justicia, tiro el zotal de la verdad contra las babas podridas de los difamadores ... Ahora mismo no le encuentro yo al General más que un defecto: no ser andaluz" [81].

De todas sus actuaciones administrativas no se rendían cuentas oficiales a la Junta de Burgos o a Salamanca . Los lazos del vallisoletano con la alta burguesía andaluza, cuyo caciquismo político y social aspiraba emular, le convertían en un peligro . Consciente, Franco mandó a su hermano Nicolás a Sevilla, pero fracasó en su misión de socavar el poder del jefe del Ejército del Sur. Franco quiso ascenderlo para, sin duda, controlarlo más de cerca, proponiéndole el Ministerio de Agricultura en su primer gobierno (1 de febrero de 1938) . A pesar de su vocación gestora, Queipo lo rechazó [82]. En el culmen de su gloria sevillana, Queipo quedó inmortalizado por el pintor Carlos Vázquez en un celebrado tríptico que fue expuesto en la sala Loscertales, llevando por título «Sevilla, 18 de julio de 1936». Queipo aparecía en el panel central como gallardo héroe, acompañado de su ayudante César López Guerrero en el momento de entrar en el regimiento Soria para iniciar la sublevación. En el panel de la izquierda se representa una visión trágica de la Sevilla frentepopulista. En el panel de la derecha aparece Sevilla en forma de bella mujer esplendorosa haciendo el saludo fascista [83][84][85].

La disidencia y el ostracismo

Finalizada la Guerra Civil, Queipo de Llano se dio cuenta de que había sido víctima del juego que Franco había practicado con él, consistente en que el titulado jefe del ejército del Sur no hubiera dispuesto jamás de efectivos y armas que le permitieran incrementar su prestigio militar, sino todo lo contrario. Fue ascendido a teniente general, al ser restablecido este rango anteriormente suprimido por la República. En su transcurso habían muerto los generales Sanjurjo, Mola y Cabanellas . Quedaban Queipo y Franco como Generalísimo . Queipo y todos los generales vencedores esperaban obtener de Franco las recompensas que creían merecer por todo lo que habían hecho . En forma de substanciosas condecoraciones pensionadas, de ministerios o de otras prebendas políticas. Se creían con más derechos que los falangistas u otros advenedizos [86]. Pero Queipo sentía que se le acababa el recorrido . ¿Qué podría hacer un hombre incómodo como él hasta su pase a la reserva? . El Duce había aconsejado a Franco por aquellos días que se liberara cuanto antes de todos los elementos de los que no pudiera fiarse para la revolución [87]. Con su carácter atolondrado e impulsivo Queipo entraba con facilidad "al trapo" . Para evitar previsibles excesos verbales en la inminente reunión extraordinaria del Consejo Nacional del Movimiento que se preparaba [88], y al que pertenecía, fue quitado de enmedio con un viaje oficial a Alemania [89], donde agasajó a la Legión Cóndor, saludó a Hitler y se entrevistó con Goering . De regreso, aprovechó el tercer aniversario de su golpe en Sevilla [90] para dar en público rienda suelta a su frustración . No se conoce bien ni todo lo que dijo ni dónde lo dijo . Probablemente fuera en la comida de confraternidad ofrecida al capitán de milicias cívicas Rafael Coronel Torres, con asistencia de jefes, oficiales y soldados que le ayudaron a sublevarse, o bien en el acto formal ofrecido por la noche en el Ayuntamiento de Sevilla al que asistieron también las autoridades civiles y eclesiásticas . Habló con su rudo estilo sobre la afrenta que Franco le acababa de infligir al otorgar ese mismo día la Laureada colectiva de San Fernando a la ciudad de Valladolid [91] y no a la de Sevilla, base de su poder. Queipo no sólo atribuía el papel principal en la sublevación de 1936 a sí mismo y a Sevilla, sino que sugirió que el triunfo de Franco y de su Ejército del Centro se debió a la ayuda en hombres y material recibida de esta ciudad. También aprovechó para denunciar el nombramiento de ministros arribistas y de jóvenes políticos recién instalados (en referencia a la Falange), afirmando que, como le había aconsejado Goering, el nuevo Estado debería quedar en manos de los combatientes que con su esfuerzo ganaron la guerra [92][93].

Franco, que estaba de antiguo resentido por los agravios recibidos de Queipo en los años en que fue su superior en el Ejército de Marruecos, y sus consejeros empezaron a recelar de la inadaptabilidad de Queipo alguna acción imprudente. Dentro del aparato Queipo hizo dos enemigos más poderosos que él: el general Varela, ministro del Ejército y Ramón Serrano Súñer, falangista y ministro de la Gobernación. Ambos intrigaron cerca de Franco, y el 19 de julio de 1939, con varios cargos (desconocidos) en su contra, Queipo fue relevado fulminantemente del mando de la División y de la Inspección de carabineros por Franco en Junta Superior de Guerra celebrada en Burgos. Fue sustituído por el general Andrés Saliquet . El discurso incriminado (censurado en la prensa) no fue más que el pretexto que Franco esperaba desde hacía tiempo [94] . Queipo estaba acabado . De héroe pasó a villano . Según confesó en sus memorias, se le prohibió entrar en Sevilla y ser citado en la prensa [95][96] . Vigilado por la policía fue enviado, al no responsabilizarse Argentina de su seguridad personal como embajador, al frente de una misión militar ficticia a la Italia fascista, en situación "al servicio de otros ministerios" como una forma de librarse de su incómoda presencia. En este momento parece que Queipo se arrepintió, pero Franco no lo perdonó en tanto que Jefe de Estado . Embarcó, pues, en el puerto de Barcelona en el buque italiano Augustus llegando a Génova el 18 de agosto de 1939 acompañado por su hija Maruja, su secretario y futuro yerno Juliano Quevedo y un reducido séquito de policías e informadores . En septiembre tuvo su primer permiso por un accidente grave de su hijo Gonzalo . Regresó a Italia en noviembre siendo portador de un obsequio enológico para el conde Ciano[97]. De sus funciones en Italia se sabe poco pero todo lo que hacía era conocido por Madrid. Queipo descubrió que su principal espía era nada menos que su propio ayudante y confidente de toda la vida, el fiel y corpulento teniente coronel César López Guerrero y Portocarrero . Las sucesivas solicitudes de permisos fueron sistemáticamente denegadas por el ministro del Ejército general Varela. Aunque una vez destituido éste por Franco, el 18 de junio de 1942 volvió discretamente de su exilio como disponible forzoso (al cumplir la edad de la reserva)[98].

Como buen funcionario Queipo había precisado en julio de 1939 :“Yo no pedí la Cruz Laureada, que creo merecer, por tres motivos: primero, porque antes del alzamiento convinimos con Mola en no pedir recompensas; segundo, porque entonces no tenía jefe superior a mi, y tercero, porque en enero de 1938 se me dijo que no se me daba la recompensa porque no pareciera obra de compadrazgo, que se me daría al formar Gobierno”.[99] Mediante decreto de 26 de febrero de 1944, (Diario Oficial del 3 de marzo de 1944), se le concedió la Cruz Laureada de San Fernando en su categoría de Gran Cruz ( por ser general en el momento de la acción ) la cual había solicitado en vano al acabar la guerra, posiblemente por sus discrepancias con el general Franco, quien el 6 de mayo hace su 5ª visita a Sevilla para imponer la Laureada al teniente general Queipo de Llano [100][101]. El Generalísimo se la impuso en público en un acto en la plaza de España de Sevilla. Varios grupos parlamentarios, a iniciativa de Ezquerra Republicana de Cataluña, han registrado una proposición no de ley para la revocación de honores y condecoraciones de Estado a Francisco Franco, Emilio Mola, José Moscardó, Gonzalo Queipo de Llano, Juan Yagüe, José Antonio Primo de Rivera, Onésimo Redondo, Luis Carrero Blanco y Carmen Polo [102].

En la amargura de su destierro romano Queipo de Llano había cerrado la última contradicción de su vida y, en sus propias palabras , había recobrado al final el juicio, tal que Alonso Quijano (Don Quijote) :

Con mis 65 años [...] me he nombrado a mí mismo viejo honorario, decidido a no volver a hacer sacrificio alguno en servicio de mi patria . Ya he cobrado por servirla, cantidades fabulosas de ingratitud, y quiero dedicarme a vivir tranquilamente en mi casa y dedicado a mi familia [...]. Yo sólo pienso en que siga viviendo la patria para que yo pueda cobrar . Es muy triste esto ¿verdad? . Pues así me han hecho los españoles . Loco, toda mi vida, por mi ideal, que fue ver grande a mi patria.. [103] .Si antes de rendir mi vida a Dios pudiera vislumbrar el resurgir de España , por desaparición del Régimen actual, vería dulcificado los últimos años de mi vida [...] [104] .

En los años sucesivos del franquismo, el general Queipo de Llano fue prácticamente borrado de la memoria histórica del Régimen [105]. Estuvo entre los 16 generales ennoblecidos por Franco,[106] como marqués de Queipo de Llano (1950) aunque él rechazó ostentar el título para sí. Con su familia ennoblecida [107] y situada vivió sus últimos años aislado y ajeno de la hambruna que había contribuído a crear [108], convertido en hacendado de varias fincas, cazador, ganadero y cultivador de frutales, cáñamo[109] y arroz. Suyos son estos bucólicos versos :

"Los balidos de cándidos corderos,
los mugidos de vacas y terneros,
y los gallos que cantan a porfía,
indican a los férvidos monteros
que ya se eleva el sol del nuevo día.. ."
Basílica de la Macarena (Sevilla) donde yace el general Queipo de Llano

Falleció el día 9 de marzo de 1951 en su propiedad del término de Camas, denominada Cortijo Gambogaz[110] (luego Hacienda San Gonzalo) de 550 Ha. que le había regalado el Ayuntamiento de Sevilla por subscripción popular en 1937[111] siendo alcalde el marqués de Sotohermoso (donde se cuenta que trabajó de zagal el que sería famoso torero Curro Romero) [112] . Fue enterrado al día siguiente y en loor de multitudes en la capilla del Cristo de la Salvación de la basílica de La Macarena de la ciudad de Sevilla, a cuya erección contribuyó y de cuya hermandad había sido nombrado en vida Cofrade de Honor y con cuya túnica fue amortajado.

"En el templo de San Gil, la presencia del cadáver del general alcanzaba límites de insospechada emoción cuando el hijo del finado, don Gonzalo, echaba la primera paletada de tierra sobre el cuerpo del que había sido marido amoroso y padre ejemplar. Y entre el grupo de los íntimos de don Gonzalo, se destacaba con el rostro inundado por las lágrimas, aquel fiel enfermero, don José Pinilla que, sin duda, recordaba una frase del general dirigida a él, y que resumía la dolorosa realidad de este momento: «Pepe: Yo ya no soy castellano; yo ya soy sevillano y quiero ir a morirme a mi Sevilla y que me entierren en la Macarena... » La Vanguardia Española 11 de marzo de 1951"

Allí yace también su compañero el general jurídico Francisco Bohórquez Vecina .

Queipo de Llano y Sevilla

La Sevilla más conservadora siempre le consideró como su "hijo querido"[113], al que mostró su agradecimiento y le regaló valiosas propiedades . El poeta gaditano José María Pemán Pemartín lo llamó en un famoso discurso al que asistieron Franco y Millán Astray, "la segunda Giralda" [114].

"Tú no has dejado a Sevilla. ¿Verdad general Queipo de Llano : general speaker, torre del buen humor y de optimismo, segunda Giralda de esta Sevilla de hoy?" . José María Pemán Pemartín[115] .

Terminada la guerra Queipo hizo todo lo que pudo por promocionar el incipiente Nacional-catolicismo sevillano. Supo aprovechar como nadie el fervor religioso de los sevillanos, y no escatimó esfuerzos en hacerse ver en misa, defendiendo iglesias o rezando ante imágenes. Tras la ocupación de Málaga, Queipo es nombrado el 9 de febrero "hijo adoptivo predilecto" de la ciudad y en ese acto anuncia que devolverá la corona de La Virgen Macarena que había sido entregada por la Hermandad como donativo al ejército menesteroso . En Semana Santa , durante la Guerra Civil, solía encabezar las procesiones. Apoyó y reconstruyó numerosas cofradías . Contribuyó a la construcción de la Basílica de la Macarena en el solar de la taberna Casa Cornelio cañoneada absurdamente por orden del general Ruiz Trillo con 22 cañonazos el 23 de julio de 1931 previo desalojo programado de la vecindad [116] [117]. Ante la presión social la hermandad de la Macarena, propietaria de la basílica, ha modificado el texto de su lápida mortuoria al objeto de "limar asperezas" [118] . Consagró una iglesia a San Gonzalo de Amaranto en el barrio León, llamado luego de San Gonzalo [119][120]. Lo mismo sucedió con el de Santa Genoveva, que deben, pues, sus nombres a Queipo y a su esposa (Genoveva Martí Tovar).

Bibliografía

  • Antonio Bahamonde Un año con Queipo de Llano (Memorias de un nacionalista). Espuela de Plata. Sevilla. 2005 ISBN 84-96133-46-X [22]
  • Manuel Barrios El último virrey Ed. Argos Vergara S.A. Barna, 1979. ISBN 84-7017-583-1
  • Francisco Espinosa Maestre, La justicia de Queipo. Violencia y terror fascistas en Sevilla, Huelva, Cádiz, Córdoba, Málaga y Badajoz, 2000.
  • Francisco Espinosa Maestre, La columna de la muerte: El avance del ejército franquista de Sevilla a Badajoz, Editorial Crítica, Barcelona, 2003.
  • Juan Ortiz Villalba. Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936 . rd editores. Sevilla 2006.
  • Paul Preston: La Guerra Civil Española, Ed. de bolsillo, 2003. ISBN 84-9759-063-5
  • Servicio documentación Cadena SER En el aire : 75 años de radio en España Promotora Gral. Revistas, Madrid, 1999. ISBN 84-931179-0-0
  • Ian Gibson Queipo de Llano: Sevilla, verano de 1936 (con las charlas radiofónicas completas), Ed. Grijalbo Barna, 1986. ISBN 84-253-1773-8
  • Hemeroteca La Vanguardia de Barcelona .[23]
  • Hemeroteca de ABC de Sevilla .
  • Jorge Fernández-Coppel Queipo de Llano. Memorias de la Guerra Civil. La Esfera de los Libros, Madrid, 2008.
  • La Guerra Civil en Carmona. Ayuntamiento. Delegación de Cultura. Carmona . 2008 .
  • José Mª García Márquez : La represión militar en la Puebla de Cazalla (1936-1943). Fundación Centro de Estudios Andaluces. 2007[24]
  • José Luis Gutiérrez Molina : Presos,prisioneros y obras públicas y privadas en Andalucía durante la Guerra Civil . HAOL, Núm. 3 (Invierno, 2004), 39-54
  • Javier Tussell : Historia de España en el siglo XX (4 vol.). Taurus. 1999

Texto en cursiva

Referencias

  1. Las familias de clase media de la época reservaban para alguno de sus hijos el asilo hospitalario de las Academias Militares; cf. M. Azaña, "Obras Completas", Giner, Madrid, 1990, vol. I, pág. 263
  2. Ana Quevedo y Queipo de Llano, Queipo de Llano. Gloria e infortunio de un general, Barcelona, Editorial Planeta, 2001, pág. 1 a 10.
  3. La concurrencia profesional en el Ejército español era entonces de 499 generales, 142 almirantes, 578 coroneles y aproximadamente 23.000 oficiales de rango inferior; cf. S.G. Payne, Los militares y la política en la España contemporánea, Ruedo Ibérico, París, 1968, pág.75.
  4. Cf. Ana Quevedo y Queipo de Llano, Queipo de Llano. Gloria e infortunio de un general, Barcelona, Editorial Planeta, 2001.
  5. Los oficiales debían pedir permiso para casarse. El ministro de la Guerra, Weyler, estableció una norma que prohibía casarse a los tenientes hasta que dispusieran de una renta personal o tuvieran novia con una dote respetable. Se presumía que con el sueldo de teniente no se podía sostener una familia; cf. S.G. Payne, Los militares y la política en la España contemporánea, Ruedo Ibérico, París, 1968, pág.75.
  6. Un grave problema era la corrupción casi generalizada en todo el ejercito de Marruecos y que iba desde el oficial, que teniendo un sueldo de quinientas pesetas al mes (sueldo de un capitán en 1921) tenía unos gastos de 15.000, hasta el recluta que vendía su munición a los futuros enemigos.cf. S.G. Payne, Los militares y la política en la España contemporánea, Ruedo Ibérico, París, 1968
  7. La cruz Laureada de San Fernando en nuestras calles.
  8. En hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona. 4.10.1909
  9. Duelo interrumpido. La Vanguardia, Barcelona, 25 de febrero de 1910
  10. Ver La Vanguardia. Barcelona, 14 y 15 de enero de 1910
  11. Juan Ortiz Villalba, "Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936", rd editores, Sevilla, 2006, págs. 21,26, 55, 83, 200.
  12. La Vanguardia, 8 de junio de 1922
  13. . A las órdenes del Alto Comisario. Ver hemeroteca La Vanguardia, 4 de septiembre de 1924
  14. Ver Jorge Fernández-Coppel op.cit. pág. 394
  15. La Revista de Tropas Coloniales, mensual, fundada y dirigida por Gonzalo Queipo del Llano en 1924 en Ceuta; portavoz de los africanistas enemigos de replegarse. En sus páginas colaboraron Francisco Franco, Fermín Galán, Millán Astray y otros. Con varias alteraciones, la revista subsistió hasta reaparecer en Madrid, 1942-1976. [1]
  16. Queipo se despide de sus lectores con una foto dedicada [2]
  17. La situación en Marruecos. La columna del general Riquelme. Combate en Beni-Selat. La columna de Queipo de Llano protege la retirada de la del general Riquelme. Ver hemeroteca La Vanguardia. Barcelona 11 y 13-9-1924
  18. Ver hemeroteca La Vanguardia. Barcelona 4.11.1924.
  19. Queipo se referirá a este suceso y al general Riquelme (que permaneció leal al gobierno) en alguna de sus charlas radiofónicas. Ver ABC de Sevilla, 11 de agosto de 1936, Pág. 15
  20. Gonzalo Queipo de Llano: "El general Queipo de Llano perseguido por la dictadura".J. Morata. Madrid. 1930
  21. Ver hemeroteca digital de La Vanguardia. Barcelona. 17.5.1928.
  22. Juan Ortiz Villalba. "Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936" rd editores. Sevilla, 2006. Págs. 21, 26, 55 y 83.
  23. María Losada Urigüen :"El movimiento de Jaca y Cuatro Vientos : Historia, Memoria y Movilización" [3]
  24. Ver hemeroteca La Vanguardia. Barcelona 16 y 17-12-1930.
  25. Ver hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona 23-12-1930
  26. En un acto en honor de los repatriados políticos el general Queipo de Llano, ya instalado como Capitán General, pronunció unas palabras en que expresó el testimonio de cariño entrañable a don Indalecio Prieto, "hombre bueno que hizo menos dolorosa la expatriación". Ver hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona 21-4-1931
  27. Juan-Simeón Vidarte :"No queríamos al rey. Testimonio de un socialista español". Grijalbo. Barcelona. 1977, pág. 343
  28. Los procesados son 36, hallándose 14 de ellos en rebeldía. Son estos últimos el general Queipo de Llano, teniente coronel Puig García; comandantes Franco, Roa, Pastor e Hidalgo de Cisneros; capitanes don Arturo González Gil, don José Fernández Navarro y de inválidos don Julio Reyes; teniente de aviación don Joaquín Collar; ex comandanta don Alfonso Reyes; capitán de artillería don Antonio Rexach; ex oficial señor Martínez de Aragón y mecánico Pablo Rada. Ver hemeroteca digital de la Vanguardia. Barcelona 29-3-1931
  29. Baja en el Ejército del general Queipo de Llano. La «Gaceta» publica la siguiente R.O.: En vista del escrito que en 17 del actual dirigió a este ministerio el capitán general de la primera región, participando haber transcurido más de dos meses que el general de brigada en situación de primera reserva don Gonzalo Queipo de Llano y Sierra se encuentra en ignorado paradero, Su Majestad el Rey (q. D. g.), se ha servido disponer que, con arreglo a lo prevenido en la R.O. circular de 13 de marzo de 1900, sea dado de baja en el Ejército.
  30. Ver hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona 18-4-1932
  31. Queipo en su etapa republicana junto a Alcalá Zamora, Indalecio Prieto, Marcelino Domingo, Lluis Companys y otras autoridades [4]
  32. Ver hemeroteca digital La Vanguardia. Barcelona 31-7-1931
  33. Ver hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona, 8.8.1931
  34. "Queipo es un simple, y su frente muy angosta". Azaña, M.: "Memorias políticas y de guerra" vol.I. Crítica. Barcelona. 1978, págs.609,174-175
  35. Ver hemeroteca La Vanguardia. Barcelona, 15.07.1931
  36. Juan Ortiz Villalba. "Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936" rd editores. Sevilla 2006.págs. 21,26, 35-40, 55, 83.
  37. Ver hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona. 8 y 10-12-1931.
  38. Los esponsales civiles de un hijo del Presidente de la República y la señorita Queipo de Llano. - El matrimonio religioso se celebrará mañana. La Vanguardia. Barcelona. 28 y 30-12-1934 y 2-1-1935.
  39. Sobre el relevo del general Queipo de Llano. Ver hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona. 9-3-1933, pág. 22.
  40. Juan Ortiz Villalba lo califica de "inestable, charlatán e intrigante, con una gran afición política" Cf. Juan Ortiz Villalba. "Del golpe militar a la guerra civil. Sevilla 1936" rd editores. Sevilla 2006
  41. Ver hemeroteca La Vanguardia. Barcelona. 26-9-1933
  42. Reunión de la Comisión de Hacienda. Sobre el aumento de sueldo a los Carabineros. Un artículo atribuido al general Queipo de Llano. Ver hemeroteca de La Vanguardia. Barcelona 9 y 10-5-1934.
  43. Se sabe que Cabanellas votó en contra de Franco y se dice que Queipo de Llano no se opuso porque pensó que con la presencia de los generales Cabanellas, Mola y él mismo, Franco no se podría mantener como generalísimo al finalizar la guerra. Ver Queipo de Llano. Memorias de la guerra Civil op.cit. (pie de foto)
  44. "Acabada la Guerra que tanto nos ha hecho padecer, pero que pese a mis intentos de evitarla (sic) y de hacer renunciar al poder a los enemigos de nuestra patria de forma pacífica, me plantee si mantener los poderes de Generalísimo que me concedieron los altos oficiales o volver a mi oficio anterior". Del Testamento Político de Franco
  45. Lorenzo Martínez Fuset (1899-1961). Teniente coronel jurídico, auditor, hombre de confianza y asesor de Franco [5]
  46. Nombramiento de Franco como Jefe del Estado Nacional[6] El ardid consistió en que, una vez ausentado Franco de visita a Toledo, el Artículo 1º sufrió un añadido por el fiel funcionario jurídico Lorenzo Martínez Fuset antes de su inserción en el Boletin Oficial: "quien asumirá todos los poderes del nuevo Estado" . Segun Payne, cuando los altos jefes conocieron el texto enmendado ya impreso del decreto el día 30, hubo algunas críticas agrias contra la claúsula pero Martínez Fuset dijo "que los términos del decreto quizás eran un poco ambiguos, pero que ya era demasiado tarde para rectificarlo". Payne op.cit. pág 325
  47. Decreto nº 138. [7]
  48. En la transmisión de poderes en Burgos, el general Cabanellas no se aclaró mucho con la terminología de los atributos políticos: "Sr Jefe del Gobierno del Estado español. En nombre de la Junta de Defensa Nacional os entrego los poderes absolutos del Estado" [...]. ABC de Sevilla 2 de octubre de 1936, pág. 3
  49. ABC de Sevilla, 2 de octubre de 1936, pág. 7
  50. En el mismo sentido entre el 18 de julio y el 24 de julio de 1936, que se constituyó la Junta de Defensa Nacional de Burgos bajo la presidencia del general Miguel Cabanellas Ferrer, hubo un lapso de 6 días en los que Queipo de Llano fue, en estricta teoría, rey absoluto del suroeste andaluz .
  51. ABC de Sevilla, 16 de agosto de 1936, pág.1
  52. Ver ABC de Sevilla, 23 de agosto de 1936, pág. 3
  53. "Su Excelencia el general de la Segunda División ruega a las personas que deseen hacer algún donativo en obsequio de las fuerzas que en Sevilla han luchado por la causa de la España grande que los entreguen en cualquiera de los Bancos donde a tal efecto han sido abiertas cuentas corrientes. Se admiten cheques y, en atención al espíritu patriótico de tales aportaciones, hasta las cantidades más pequeñas. En el local del antiguo restaurante La Vinícola, frente al cuartel de San Hermenegildo, se reciben las entregas en especies (sic) por una comisión que forman el general Merry y Ponce de León, el comandante Cuesta, D. Eladio Goizueta" etc. (ABC de 23 de octubre de 1936)
  54. El propio general Queipo de Llano se defiende con amargura en sus memorias sobre el calificativo de "bestia" que le aplicaban algunos cf. Jorge Fernández-Coppel op.cit. págs. 388-389
  55. Es imposible conocer el número real de víctimas bajo responsabilidad directa de Queipo de Llano. Como aproximación, Andalucía es la Autonomía que cuenta con el mayor número de asesinatos reclamados al juez Garzón (29.091) "2.995 nombres". El País 07/10/2008 [8]
  56. El tema favorito de las charlas de Mola era el encarnizamiento contra Manuel Azaña
  57. Para oír la radio en aquellos años, era necesario estar en posesión de una licencia. La licencia daba derecho al uso de un solo radiorreceptor, era válida por un año y no podía transferirse a terceros. Era controlado por la oficina de Telégrafos, aunque existían un elevado número de aparatos clandestinos. Durante la guerra se confiscaron numerosos receptores que eran instalados en lugares públicos con fines de propaganda .
  58. ABC de Sevilla, 20 de agosto de 1936, pág. 4
  59. ABC de Sevilla, 8 de septiembre de 1936, pág.7
  60. Instrucciones para la Censura de Prensa, firmadas el 7 de septiembre de 1936 por el comandante del Estado Mayor de la 2a División, José Cuesta Monereo, dicen: “En las charlas radiadas del General, suprimir todo concepto, frase o dicterio que, aun cuando ciertos, debido, sin duda, a una vehemencia exaltada manifestación patriótica, no son apropiadas ni convenientes para su publicación, por razones bien conocidas de la discreción e inteligencia de nuestros periodistas que tantas pruebas vienen dando de ello al aplicar su criterio con una prudencia y tacto dignos de encomio”.
  61. Espinosa Maestre, F.: "La Justicia de Queipo: Violencia selectiva y terror fascista en la II División en 1936". Sevilla, Huelva, Cádiz, Córdoba, Málaga y Badajoz. Montilla (Córdoba. Bibliofilia Montillana, Cofradía de la Viña y el Vino, 2000. ISBN 84-95197-18-9)
  62. ABC de Sevilla de 29 de junio d 1937, pág. 10
  63. H.R Southworth : "El mito de la cruzada de Franco" . Ruedo Ibérico. París. 1963, pág. 88
  64. El general Queipo ora ante nuestro Padre Jesús del Gran Poder. ABC de Sevilla, 3 de agosto de 1936. Pág. 10
  65. Norman Bethune: "El crimen de la carretera Málaga-Almería". Publicaciones Iberia. Madrid. 1937
  66. [9]. Durante la campaña de Málaga Queipo tenía su estado mayor en un tren y aparecía ante los fotógrafos con un abrigo de cuero en "atuendo Rommel".
  67. ABC de Sevilla, 9 de febrero de 1937, pág. 9
  68. Gonzalo Queipo de Llano, Charla radiofónica . ABC de Sevilla 10/2/1937
  69. José Mª Tassara . ABC de Sevilla de 20 de agosto de 1936, pág.5
  70. "Sevilla, nuevo Covadonga" . ABC de Sevilla de 11 de septiembre de 1936, pág.3
  71. Guión (Córdoba), 26 de septiembre de 1937
  72. Jorge Fernádez-Coppel: "Queipo de Llano. Memorias de la guerra civil". La esfera de los libros. Madrid. 2008, pág.65
  73. Belén López Collado: Carta de Queipo de Llano al cónsul de México en Gibraltar. “Tengo como rehenes a un hermano de Martínez Ramos, a toda la familia del Sr. Muñoz Martínez; a la hija del Tte. coronel Sanavia , que fue ministro de la Guerra en un gobierno marxista, a la mujer y a la hija del general Castelló, y otras más. [10]
  74. María Luisa Miaja Isaac: "Sombras y luces del ayer. Éxodo de recuerdos". Morelia. México [11]
  75. ABC de Sevilla, 3 de diciembre de 1937, págs. 4 y 5
  76. Ramón-Laca, Julio: Bajo la férula de Queipo. Cómo fue gobernada Andalucía. Imprenta Diario FE, Sevilla. 1938
  77. ABC de Sevilla de 22 de junio de 1937, pág. 5
  78. Pemán pensaba también que "los lutos debieran tener un aire distinto. Si no suprimidos del todo, debieran llevarse en blanco o en violeta". "Pemán, sustituto de Queipo". El Pueblo Manchego, 1 de febrero de 1937, pág. 3
  79. Antonio Bahamonde Un año con Queipo de Llano (Memorias de un nacionalista). Espuela de Plata. Sevilla. 2005
  80. Queipo de Llano repartiendo a un grupo de obreros las casas baratas de la calle Oriente (1937) [12]
  81. Barrios Manuel : El último virrey. Argos Vergara. Barcelona. 1979, pág. 71
  82. Jorge Fernández-Coppel. op.cit. pág.393
  83. Concha Langa Nuño (2006). «Cultura y propaganda en la Sevilla de la Guerra Civil», en Andalucía y la Guerra Civil: estudios y perspectivas. Universidad de Sevilla. Pág. 201
  84. El 4 de marzo de 1939 el general Queipo de Llano inaugura una exposición de Carlos Vázquez en el local de Los Certales -Rioja, 14- de Sevilla. Entre la obra expuesta figura un tríptico laudatorio del citado general. Paradero desconocido
  85. Una fotografía del enorme tríptico puede verse en ABC de Sevilla, 5 de marzo de 1939, pág. 13
  86. Paul Preston: "Franco y sus generales". Fragmentos. El País 20 abril de 2008 [13]
  87. Conde Ciano. "Diario . 1939-1940" . Plaza y Janés. Barcelona. 1961 . Comentario al 12 de junio de 1939, pág. 121
  88. Ver La Vanguardia Española, 6 de junio de 1939
  89. El general Queipo de Llano sale con dirección a Alemania. La Vanguardia Española, 2 de junio de 1939
  90. "Por la Jefatura de Propaganda se ultiman los trabajos de organización de las grandes fiestas que se celebrarán en Sevilla el día 18 de julio, y que tendrán el doble significado de conmemoración del glorioso Alzamiento nacional y homenaje al salvador de Andalucía, el teniente general Queipo de Llano". La Vanguardia Española 1 de julio de 1939 . (Este acto de Falange fue suspendido por orden de Ramón Serrano Suñer)
  91. "Con motivo le la festividad de hoy el Caudillo concede condecoraciones y recompensas. - Se concede a Valladolid la Gran Cruz Laureada de San Fernando . Texto del decreto que premia la gesta heroica de la Falange vallisoletana" . Ver hemeroteca La Vanguardia Española. 18 y 20 de julio de 1939, pág.19
  92. S.G. Payne : "Los militares y la política en la España contemporánea". Ruedo Ibérico. Paris. 1968. págs.371-372
  93. Es imposible encontrar reflejado en la controlada prensa nacional el contenido exacto del discurso de Queipo de Llano o el sitio donde lo pronunció. En alguna prensa extranjera se encuentran referencias muy duras que pronunció contra Franco (al que llamó "grotesco muñeco relleno de serrín"), su Régimen Falangista o sus amigos fascistas, que lo apoyaron. Ver España Democrática. Uruguay, 27 de julio de 1939 [14]
  94. Serrano Súñer había dicho al Conde Ciano unos días antes que Queipo de Llano estaba loco y que lo iban a enviar a un retiro dorado. Conde Galeazzo Ciano : "Diario 1939-40". Comentarios a los días 23 y 27 de julio. Plaza y Janés. 1961, pág. 133
  95. Jorge Fernández-Coppel: "Queipo de Llano. Memorias de la guerra civil". La esfera de los libros. Madrid. 2008. pág. 318-336
  96. Los censurados periódicos de aquellos días siguieron publicando algunas noticias irreales del general Queipo y luego el silencio...
  97. Ver hemeroteca La Vanguardia Española 1 de noviembre de 1939, pág.5
  98. Franco hizo guardar escrupulosamente la reserva por edad a todos sus generales, excepto para él mismo por ser Caudillo y Generalísimo
  99. Quevedo y Queipo de Llano, Ana. "Queipo de Llano. Gloria e infortunio de un general". Barcelona: Editorial Planeta, 2001, pág. 463
  100. Video homenaje a Queipo de Llano [15]
  101. Antonio Santos : "Sevilla expresa solemnemente su gratitud al general Queipo de Llano . El Caudillo impone al ilustre soldado las insignias de la Laureada de San Fernando, ofrenda de la ciudad" . Ver hemeroteca La Vanguardia Española . 9 mayo de 1944
  102. El Pais,4 de septiembre de 2009
  103. Jorge Fernández-Coppel . op. cit. pág. 431
  104. Jorge Fernández-Coppel . op. cit. pág. 420
  105. En la película conmemorativa « Franco, ese hombre» (1964) no es citada la responsabilidad militar de Queipo de Llano
  106. Ver hemeroteca La Vanguardia Española. 2 abril de 1950
  107. Elenco de grandezas y títulos nobiliarios españoles. Ediciones de la Revista Hidalguía. Madrid. 1998. pág. 774
  108. Recién acabada la guerra y durante muchos años, como en el Siglo de Oro español, la ciudad de Sevilla se llenó de mendigos, de pícaros, de piojos y de epidemias . Ver Mª Victoria Fernández Luceño : "Miseria y represión en Sevilla (1939-1950)" . Ayuntamiento de Sevilla. 2007
  109. Sevilla. El cultivo del cáñamo en las tierras andaluzas. La cosecha se presenta espléndida . Ver hemeroteca La Vanguardia Española 6 julio de 1939
  110. Finca que fuera durante el siglo XIX "cuna de la burguesía y de la mecanización agraria", gracias al propietario sevillano Ignacio Vázquez Gutiérrez. Actualmente está considerada monumento. Queipo usaba la Torre de Gambogaz como membrete de distinción en su papel de escribir
  111. Queipo de Llano y La Corta de la Cartuja Gonzalo Queipo de Llano . El País. Sevilla, 16/07/1976 [16]
  112. La familia Queipo de Llano trataba de usted a los niños que trabajaban en el cortijo [17]
  113. Jean Alloucherie (2005): Noches de Sevilla. Sevilla, Espuela de Plata
  114. Hugh Thomas (1967): La guerra civil española. París, Ruedo Ibérico. pág. 310
  115. ABC de Sevilla, 16 de agosto de 1936, pág. 9
  116. Casa Cornelio antes y después. [18] [19]
  117. La reconstrucción de los templos. El general Queipo de Llano se entrevista con el cardenal Segura Sevilla, 29. Ha celebrado una interesante conferencia el general don Gonzalo Queipo de Llano con su eminencia el cardenal don Pedro Segura. Al general Queipo de Llano le acompañaban el beneficiado don Miguel Bermudo, presidente de la Junta provincial para la reconstrucción de los templos sevillanos, y el mayordomo de la Hermandad de la Virgen de la Esperanza de la iglesia de la Macarena. Se ocuparon el cardenal y el general Queipo de Llano de dar impulso a las obras de reconstrucción de los templos de la provincia de Sevilla. Desde luego, se procederá a la reconstrucción de la famosa iglesia de San Gil, tan famosa por cobijar en ella durante siglos a la Virgen de la Esperanza. A este templo se le anexionarán varias casas, cedidas por la munificencia de diferentes devotos propietarios de edificios colindantes con la mencionada parroquia. La Vanguardia Española.30.6.1939
  118. Desaparecen las referencias militares de la tumba de Queipo .[20]
  119. Colocación de la primera piedra de la iglesia de San Gonzalo en el barrio de León. ABC de Sevilla, 30 de junio de 1938, pág. 11
  120. [21]
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