"I Concurso Wikanda: Misterios, Enigmas y Leyendas de Andalucía"

Marismas del Guadalquivir

De Wikanda
Saltar a: navegación, buscar

Las marismas del río Guadalquivir se sitúan en el antiguo estuario del río, terreno de tres provincias: Sevilla, Huelva y Cádiz.

{{{descripción}}}
{{{descripción}}}

Extensión y formación

Tiene una extensión aproximada de 2000 km2, las Marismas conforman una antigua ensenada litoral colmatada por depósitos marinos y fluviales de aluvión. De hecho, gran parte de estas tierras siguen siendo actualmente inundables.

La comarca de Guadalquivir-Doñana, conforma un corredor, de impresionante belleza natural, que acompaña al río en su tránsito por la provincia. Puede dividirse en tres franjas: la comprendida desde su límite nororiental(donde el Guadalquivir entra en Sevilla desde Córdoba), hasta Doñana, las productivas tierras de la Vega y la superficie de Bajo Guadalquivir, donde las aguas se aproximan al término municipal de Cádiz.

La gran extensión de esta comarca hace que englobe 24 municipios: Alcalá del Río, Alcolea del Río, Aználcazar, Brenes, Burguillos, Cantillana, Coria del Río, Dos Hermanas, El Cuervo, Gelbes,Isla Mayor, La Algaba, La Rinconada, Las Cabezas de San Juan, Lebrijas, Lora del Río, Los Palacios, Peña Flor, Pilas, Puebla del Río, Tocina, Villanueva del Río y Minas, Villaverde del Río, y Villamanrique de la Condesa.

Las marismas son célebres por su extraordinario patrimonio agrícola y forestal y la fauna que hospedan, las tierras de Doñanas desembocan en el espectacular Parque Nacional, una de las reservas naturales más valiosas del continente europeo, nombrado Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la Biosfera, donde animales tan diversos como caballos, linces, flamencos o zorros conviven en estos parajes.

Origen

Durante los comienzos del cuaternario se formó en la zona un golfo coincidente con la actual zona de marismas y al mismo tiempo se inició el crecimiento, de una barra litoral arenosa que paulatinamente, cerró el golfo, convirtiéndolo en una albufera. Esta se rellenó, principalmente, con sucesivos aportes fluviales, junto con algunas interferencias de origen marino-costero (mareas, temporales, arrastre de arenas y residuos de moluscos)que contribuyeron a la colmatación final. El avance progresivo de las arenas pudo llegar a cerrar, en muchos casos, las desembocaduras de algunos arroyos y a dificultar o impedir su drenaje, lo que originó la creación de lagunas de carácter local.

Colmatado el lago por los aportes fluviales, aparecen las marismas, sujetas a las influencias de la marea y a los estiajes y avenidas del Guadalquivir. Entre la marisma y el mar, al oeste de la desembocadura, en la franja de tierra firme se van conformando áreas de monte mediterráneo y cordones de dunas.

Actividad humana

Desde la Prehistoria La actividad del ser humano ha provocado un incremento y aceleración del aporte de sedimentos por parte del río Guadalquivir y de sus afluentes.

Pero desde hace más de 200 años esta intervención se ha acentuado y, el estuario del Guadalquivir se ha visto sometido a una profunda transformación, de forma que hoy no se puede entender si no es como resultado de la mezcla y superposición de factores naturales, y económicos. Las dificultades en la navegación por el río por la aparición de barcos de mayor calado ha provocado la progresiva corta de los meandros característicos de esta zona. Desde que se ejecutó la primera corta en 1794 el recorrido del río hasta Sevilla se ha reducido desde los 120 kilómetros primitivos hasta los 80 actuales. Por la misma razón el cauce principal del río se ha encauzado y excavado en múltiples ocasiones. De la misma forma ya en el siglo XX se incrementó la presión económica por desecar las Marismas, utilizando argumentos de higiene y salud pública y con la finalidad última de aprovechamiento económico con su dedicación a fines agrícolas, ganaderos, de extracción de sal y urbanísticos que ha provocado que se hayan amputado brazos laterales, construido diques y sistemas de drenaje y a esto se ha añadido la transformación del conjunto de la cuenca hidrográfica, con la construcción de un potente sistema de regulación y aprovechamiento del agua que ha modificado radicalmente el régimen hidrológico del río, reduciendo sus estiajes y laminando sus avenidas..

Fauna y flora

Más de 150 especies de aves utilizan las marismas como lugar de paso o invernada y alrededor de 125 como hábitat de cría. Las pajareras los grandes alcornoques en el perímetro de las marismas repletos de aves en sus copas resumen toda esta explosión de vida en una de las imágenes más conocidas de la zona de Marismas en Doñana. Destacan las aves pescadoras de aguas relativamente profundas, como los somormujos, patos marinos, cormoranes y gaviotas, que predominan sobre las aves de aguas someras típicas de los ecosistemas de marismas que aún hoy día se mantienen en el Parque Nacional de Doñana como el flamenco, la cigüeñela, la avoceta, el pato colorado, el Ánsar Común, la cigüeña blanca y la cigüeña negra.

La fauna marina cuenta con especies propias de ambientes costeros limo-arenosos, como anguilas, sábalos, albures(lisas), carpas, acedías, lenguados, róbalos, pejerreyes, langostinos, y esturionesque desaparecieron del río en los años sesenta aunque existe un proyecto para su reintroducción).

Explotación económica

Durante siglos quedó al margen de la actividad económica debido a la naturaleza inhóspita de sus arenales y marismas.

Ganado

La relación ecológica entre el ganado bovino y la marisma es tan antigua que ya los cronistas clásicos hablaban de las manadas que habitaban en el Reino de Tartesos, lo que hoy conocemos como Marismas del Guadalquivir. Cuando en el siglo XVIII se empiezan a formar las ganaderías bravas, transformándose las antiguas manadas en sistemas de crianza, las marismas del Guadalquivir se convierten en la cuna del toro en Andalucía. En la actualidad son muy pocas las ganaderías que siguen pastando en la marisma. La utilización de estos terrenos para la agricultura, sobre todo la presencia del arroz, ha desplazado al toro hacia otros terrenos, fundamentalmente de dehesa y monte mediterráneo.

Pesca

Hasta la década de los sesenta se explotaba económicamente la pesca del esturión. Tras su desaparición la pesca de la zona se centra fundamentalmente en una pesca artesanal dedica a la angula y el camarón.

El cultivo del arroz

El arroz en Sevilla, primera productora de España se concentra en la margen derecha del Guadalquivir, concretamente en los municipios de Isla Mayor, Puebla del Río, Coria del Río, Los Palacios y Villamanrique de la Condesa, alcanzando una superficie de cultivo, en esta zona de 28.000 hectáreas y llegando a cosechar hasta 310.000 toneladas, un 40% de la producción española. El cultivo fue introducido en los años veinte del pasado siglo, lo que provocó la llegada de muchos agricultores valencianos expertos en este cultivo. En Isla Mayor, municipio arrocero por excelencia, el arroz es el único cultivo posible y la única fuente de riqueza y empleo junto a la industria auxiliar cangrejera, totalmente vinculada al cultivo del arroz, puesto que de él depende su materia prima.

Véase también


Para más información, visite Andalupedia

http://www.andalupedia.es/p_termino_detalle.php?id_ter=60

Principales editores del artículo

Valora este artículo

3.8/5 (10 votos)